lunes, 14 de abril de 2008

La fábrica de ideas que soñó la Internet


Los mejores “program managers” son “obsesivos irresponsables” con grandes ideas. El staff ha sido definido como “100 genios conectados por un agente de viajes”. Y el jefe describe su agencia como un lugar de “innovaciones radicales”. Esto es la DARPA, -Defense Advanced Research Projects Agency-, que próximamente celebrará sus 50 años de vida con una cena en Washington para unas 1700 personas.
La misión de DARPA ha sido apoyar investigaciones que permitan desarrollar descubrimientos científicos y tecnológicos que puedan ser de utilidad para las Fuerzas Armadas norteamericanas. Y mal no les ha ido. En los últimos 50 años, DARPA ha acumulado una importante cantidad de logros, entre ellos, el apoyo financiero al inventor del Mouse para computadoras (el primero estaba hecho de madera y tenía un solo botón); el desarrollo del motor para el programa de cohetes Saturn, que permitió a la humanidad llegar por primera vez a la Luna; el desarrollo de las tecnologías que hicieron posibles los aviones stealth, armas de precisión y el avión no tripulado Predator, todos ellos usados en Iraq y Afganistán. Sin embargo, todo esto no es nada en comparación con el que es tal vez el mayor logro de todos: la Internet.
A comienzos de los ’60, DARPA (por entonces sólo ARPA; la “D” sería añadida en 1973) comenzó a desarrollar un sistema de comunicaciones en red, pensado para seguir funcionando en caso de destrucción de alguno de sus nodos por causa de un ataque enemigo. El Dr. J.Licklider, uno de los principales impulsores del proyecto, influyó para que esta tecnología se utilizase para conectar a las universidades dentro de los EE UU, cosa que recién tomaría forma a fines de esa década, cuando se instaló el primer nodo de lo que se conocería como ARPANET. El resto, vale decir, es historia conocida…
“Sorpresas tecnológicas”
Al igual que muchas iniciativas por el estilo, el orígen de DARPA fue una crisis. En 1957, los soviéticos lanzaron el satélite Sputnik, logro que marcó la primer derrota de los Estados Unidos en la carrera espacial.
Bajo la batuta del entonces presidente, Dwight D. Einsenhower, DARPA abrió sus puertas al año siguiente, pensada como una agencia para "salvaguardar a la nación contra 'sorpresas tecnológicas' " (esto se lee en el acta de su fundación). Desde entonces, DARPA también trabaja para crear sus propias “sorpresas tecnológicas”, para permitir a las fuerzas armadas americanas estar siempre un paso adelante respecto de sus potenciales adversarios.
En DARPA trabajan unas 240 personas, en puestos que duran entre 4 y 6 años. La agencia no tiene laboratorios propios, pero apoya investigaciones en la industria y en universidades. Hay una rotación de personal permanente, lo cual permite mantener la frescura de gente, ideas y energía.
Inventos para los próximos 50 años
Uno de los directores que estará presente en la cena del jueves es Lawrence G. Roberts, quién, con apenas 30 años de edad, fue uno de los miembros clave del proyecto que se transformaría en Internet.
Roberts espera para DARPA un futuro siempre enfocado en la innovación, “trabajando en algo que cambie el país y genere el flujo económico que se generó con la Internet”. Algunos de los proyectos actuales de la DARPA –muchos de los cuáles son mantenidos en celoso secreto- podrían tener ese potencial.
Por ejemplo, se habla de un sistema traductor de dos sentidos, que permitiría a los soldados entender a la gente en cualquier parte de mundo donde sean desplegados. La idea es un headset en miniatura, que captaría palabras en un lenguaje extranjero y las traduciría al inglés para que el soldado la escuche en un pequeño auricular en su casco. La respuesta, obviamente en inglés, sería traducida el idioma en cuestión y audible a través de un pequeño parlante en el headset.
Otro proyecto interesante es un brazo y mano prostéticos, controlado directamente desde el cerebro como si fuera un miembro natural, incluso con la capacidad de percibir sensaciones. Los prototipos, actualmente en desarrollo, permitirán a soldados que hayan perdido miembros permanecer en las Fuerzas Armadas y no ser dados de baja forzadamente, como hasta ahora.
DARPA tiene investigaciones en practicamente todos los campos posibles: biología, microelectrónica, satélites, vehículos no tripulados. Como dice Anthony Tether, actual director de la agencia: “Si vos podés pensarlo, nosotros lo hacemos.” Y añade: “los últimos 50 años de historia prueban que ha valido la pena, y debo creer que en los próximos 50 años DARPA traerá avances tecnológicos que irán incluso más allá de mi imaginación”.

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